29 sept. 2010

Oficina de Asuntos Extraterrestres


La Organización de las Naciones Unidas (ONU) empieza a abrir camino a la verdad.


El mes de octubre trajo consigo la gran sorpresa de la creación de la Oficina de Asuntos Extraterrestres o UNOOSA (United Nations Office for Outer Space Affairs).

La apertura de la UNOOSA es la manera que tiene la ONU para decirnos que sí saben algo de lo contrario no estarían abriendo un departamento para tratar dichos asuntos e imagino que es el plan que tienen para, paso a paso, llegar a revelar parte de la verdad. Más que imaginar, es lo que espero y quiero que suceda. 

Mazlan Othman, astrofísica, será la directora del departamento, donde se encargará de coordinar la respuesta de la humanidad en el momento en el que se produzca cualquier tipo de contacto con una raza alienígena.

La noticia me llena de alegría, pero también de dudas. La respuesta de la ONU ante el tema ovni ya imposible de ocultar es un tanto extraña. De la nada salen con la creación de la Oficina de Asuntos Extraterrestres, acotando que es necesario. Y yo me pregunto, ¿por qué ahora y no antes?

En un foro, Mazlan comentó: La continua búsqueda de vida extraterrestre, por diferentes entidades, sostiene la esperanza de que algún día la raza humana recibirá señales extraterrestres. Cuando las recibamos, deberíamos tener una respuesta coordinada que considere todas las sensibilidades relacionadas con el tema.

La UNOOSA también está encargada de preparar y distribuir informes, estudios y publicaciones sobre diversos campos de la ciencia espacial y aplicaciones de la tecnología y el derecho internacional del espacio. Todos los documentos e informes realizados por el departamento estarán disponibles en todos los idiomas oficiales en el sitio web de la ONU.

Septiembre fue todo un evento del fenómeno Ovni. Durante todo el mes, en el Reino Unido, fueron grabados alrededor de 8 avistamientos.


En un vídeo en particular, un habitante de la ciudad de Cardiff pudo captar los movimientos realizados por los objetos voladores. Quisieron, como siempre, dar una explicación «lógica» al suceso, planteando que se trataban de unos satélites fuera de órbita, pero son completamente apreciables los cambios de velocidad que realizan los objetos, además de los cambios de brillo y reflejo y el continuo juego que mantenían al cruzarse entre ellos.

De igual manera, sucedieron avistamientos en otros países como China, Chile, Colombia, Francia, entre otros.

Mes tras mes, los avistamientos se hacen más frecuentes. Era, en parte, necesaria la creación de un departamento que, de alguna manera, «tranquilizase» a la humanidad.


Por ahora, sólo me alegraré, pero detrás hay oculta otra intención. La pregunta es ¿Qué pretenden?

22 sept. 2010

El silencio ante la invasión.


Es un proyecto sencillo para la clase de Géneros Periodísticos II, pero personalmente es un proyecto que me emociona y me permite dedicar un espacio a un tema que, desde hace unos cuantos años, abarca una buena parte de mis lecturas y en el cual he enfocado gran parte de mi interés, y ese tema son los Ovnis. 

Cuando el profesor de la cátedra informó en la clase que debíamos pensar en un título, basándonos en un tema que quisiéramos tratar en una columna, sólo pude pensar en que la misma estuviese dedicada al fenómeno Ovni. 

La elección del nombre fue sencillo. Hace años leí un libro titulado Contacto con extraterrestres - La invasión silenciosa, de Marianne Horriga y Phillip Imbrogno. Bien es cierto que la mayoría de los libros sobre el fenómeno son investigaciones de casos alrededor del mundo, de personas que aseguran haber visto platillos voladores o haber tenido algún tipo de contacto con seres de otros planetas, pero también es cierto que existe un silencio rotundo por parte de personas que saben lo que todos desconocemos, quienes cuentan con la evidencia suficiente como para demostrar que sí hay vida fuera de nuestro mundo, pero ¿quién habla de eso? Es por ello el cambio de construcción en mi título, porque esto, más que una invasión silenciosa, se trata del silencio que hay ante la invasión.

Próximamente escribiré el primer segmento de esta columna, la cual será publicada en este blog.